Cuando se habla en los medios de innovaciones tecnológicas pareciera que sólo se piensa en los más jóvenes, los nativos digitales, quienes manejan las tecnologías de manera fluida. Ellos cuentan con el saber y las herramientas propias de la era digital para encarar cualquier tarea o proyecto que lleven adelante. A este grupo se los define como early adopters, por ser quienes se presentan como el segmento que más se anima y explora las nuevas facilidades digitales que van surgiendo en los distintos rubros.
A pesar de que los jóvenes muchas veces llevan la delantera, no son los únicos que incursionan en las transformaciones digitales para simplificar su vida y las tareas cotidianas. También lo están haciendo cada vez más los jubilados y pensionados de nuestro país, que suman más de cinco millones a nivel formal. Esto demuestra que la tecnología atraviesa generaciones, a partir de sistemas amigables que buscan simplificar los trámites diarios como pagos, cobros, pedidos de préstamos y seguros, entre muchos otros servicios financieros. Es que esta transversalidad tan característica está pensada para todas las edades, independientemente de la afinidad que cada uno tenga con ella.
Por ejemplo, desde marzo los jubilados y pensionados volvieron a realizar todos los meses la “fe de vida” -también conocida como “supervivencia”- para cobrar sus haberes, luego de que estuviera suspendida durante dos años por la pandemia de la covid-19. Este trámite es obligatorio para cobrar la jubilación o pensión.
Después de las restricciones por la pandemia se aceleraron los procesos para realizar estas gestiones de manera virtual, evitando la necesidad de acercarse presencialmente y promoviendo el uso de la tecnología y datos biométricos entre la población de edad más avanzada.
¿Cuáles son los medios disponibles para actualizar la “fe de vida”? Las formas más utilizadas para realizar el trámite son:
- Realizar una compra con la tarjeta de débito/crédito asociada a la cuenta bancaria.
- Insertar la huella digital en los diferentes tótems de los bancos.
- Acercarse a una Terminal de Autoconsulta Biométrica ubicada en las oficinas de Anses.
- Cobrar la jubilación o pensión de manera directa por ventanilla en el banco.
- La más novedosa: sacarse una foto a través de la app del banco. Siempre según el banco en el que el se posea la cuenta, ya es común que el titular de la tarjeta (y del beneficio) actualice la “fe de vida” realizando compras con tarjeta de débito o crédito de manera presencial en diferentes comercios según el acuerdo que su banco haya hecho. Pueden ser supermercados, farmacias y hasta autoservicios.
- En algunos bancos, la “fe de vida” puede hacerse también desde la app del banco en cuestión. Se descarga la app en su celular, se toma una foto de su rostro y listo. Esa foto será autenticada a través de los datos existentes en el Renaper (Registro Nacional de las Personas).
En detalle
Tal es el caso de Finket, la billetera virtual de LA GACETA, que también cuenta con una vertical de productos y servicios financieros digitales para empresas y bancos, tal como la “fe de vida” biométrica, posibilitando este trámite de manera rápida y sencilla, y sin necesidad de desplazarse presencialmente a una sucursal.
Tal vez una de las cosas más positivas que nos dejó la pandemia fue la digitalización de trámites, entre ellos los bancarios, que no sólo nos permiten ganar tiempo sino también evitar la exposición de nuestros mayores a la incomodidad de tener que salir de casa para realizar gestiones que ahora la tecnología resuelve en pocos minutos.
Y por eso, es justo decir que los jubilados ya no se parecen tanto al estereotipo de otros tiempos, sino más bien, cada vez más a un formato integrado a la digitalización, convirtiéndolos en verdaderos representantes “millennials” de su propio segmento.